jueves, 14 de junio de 2018

A primeras horas...

A primeras horas dispuse todos los preparativos para afrontar una sesión fotográfica al picapinos. Los pronósticos acertaban esta vez. Había viento y estaba muy nublado. Aún así el principal personaje de la escena empezaba su actividad como si nada.
Configuré la cámara para conseguir cierto efecto de movimiento en el pequeño alado. Dispuse una velocidad de obturación entorno 1/30 y flashes a 1/32. Los primeros destellos me sirvieron para corregir y ajustar enfoque. Una ligera lluvia hizo acto de presencia que, con el viento, mojaba la lente del objetivo, un 70-200. Cruzando los dedos para que estas gotas no arruinasen la toma y tras ver dos destellos de los flashes fui a comprobar el LCD de la cámara. Este fue el resultado.
Espero sea de vuestro agrado








lunes, 7 de mayo de 2018

Jugando con los pajarillos del prado

Cuando te planteas fotografiar aves en vuelo y tu objetivo es congelar su movimiento, lo puedes afrontar con el uso de la luz procedente de flashes (cuando se trata de una escena nocturna), con luz de día exclusivamente o utilizando ambas a la vez (flashes y luz ambiental). Otra cosa será cómo obturar la cámara, que podrá ser con barrera o con otros medios.
En este caso, he utilizado únicamente la luz de ambiente. ISO 3200 f9 1/8000.
Dispuse una barrera antes de llegar al posadero y así garantizar al máximo esa plasticidad que se busca en este tipo de imágenes. Una estética atractiva aunque resulte un tanto clásica. Pero viene de lujo para practicar parámetros y como siempre, no dejar de aprender...
Os dejo con una pequeña muestra de ello.
Un saludo a todos/as.


















sábado, 7 de abril de 2018

Por las ramas...

Fiel a su cita, el picapinos ha vuelto a acompañarme este invierno y, tomando como positiva la expresión, se ha ido por las ramas...
En este caso, he buscado realzar más el contraste de la escena utilizando dos elementos bastante simples, unas ramas de la vegetación del lugar y un ave de plumaje oscuro, mi amigo el picapinos. Para ello opté por utilizar la técnica en clave alta. La disposición de las ramas es la que había  en el lugar, junto a un comedero. Como bien sabéis, en este tipo de fotos es probar, probar y probar, hasta que te acercas a algo decente.
Saludos.